Con Joaquín y Ana la jornada de trabajo fué muy intensa y emotiva. Ambos acompañados de familiares y amigos se entregaron al máximo para expresar y compartir la felicidad de la pareja.

Para captar estos momentos únicos e irrepetibles nos desplazamos al bonito pueblo vecino de Brenes empezando en la iglesia parroquial de la Purísima Concepción donde los novios se dieron el si quiero.

Tras la ceremonia nos desplazamos a los salones del Juncal también en Brenes, donde esperaban los invitados todos tremendamente contentos por el paso que acababan de dar los novios. Allí tuvimos la recepción y un gran almuerzo.

El ya matrimonio mostró compenetración amor y orgullo por el paso que acababan de dar.

Una boda es el inicio de un nuevo proyecto de vida en común.

El ya matrimonio abrió el baile nupcial como es pertinente a los que se unieron todos los invitados.

Gracias a Joaquín y Ana por confiar en nuestro trabajo y podaís tener un recuerdo eterno de vuestro gran día.

¡¡¡ VIVAN LOS NOVIOS !!!